Carlos: del puesto callejero a 3 sucursales
En 2019 Carlos vendía empanadas desde una caneca termo en una esquina del barrio. Hoy tiene tres puntos de venta, una pequeña planta y emplea a 7 personas.
El primer crédito
$1.500 para una freidora industrial. “Hasta ese momento mi techo era cuántas empanadas alcanzaba a hacer en mi cocina de casa”.
El salto
Con la freidora dobló la producción en dos meses. El segundo crédito ($5.000) fue para arrendar un local pequeño en el mismo barrio.
Lo que enseña
- Reinvertir las utilidades en el negocio antes que en gasto personal.
- Mantener registros desde el día 1 (lo que vendió, lo que gastó).
- Contratar primero a la familia con la que se trabaja bien — luego escalar.